Lo recuerdo todo. Todo y yo hombro con hombro, tu espalda cada vez más distante.

Recuerdo que éramos los mejores amigos… Inseparables. No hablábamos de curiosidad, pero nos guiaba y una vez la seguimos atentamente. 

La aventura corría por nuestras venas. Para nosotros era todo. 

Eso fue hace mucho tiempo.

Eras joven entonces. Es una lástima, cómo creciste y nos separamos.

¿Recuerdas cuando nos dijeron que no? Pensamos que por qué no.

Nos dijeron que tuviéramos miedo, pero nos atrevimos de todas formas. 

Tocamos fuego para ver si de verdad quemaba, y aprendimos cuándo escuchar. Hacíamos preguntas y dudábamos libremente. 

Recuerdo la molestia de tu madre. Pero ella sonreía cuando no mirabas. 

Lo recuerdo todo. 

Recuerdo que juntos nos llamaban fastidiosos. Pero en sus corazones sabían que el mundo era nuestro.

Pero tú te hiciste mayor. Me dejaste ir.

Nos encogimos de hombros ante el ridículo. Marchamos en la incertidumbre. Nunca nos quedamos quietos. Entonces, ¿cómo es que el tiempo roba la magia mientras la juventud va y viene?

¿Recuerdas cuando tenías trece años? Aún así, las cosas eran nuevas. Lo desconocido era sólo otra excusa para arriesgarse. 

Solíamos desafiar las probabilidades. 

Confía en mí. Sólo una vez más. Debería ser como antes.

Me pregunto si recuerdas. O si el mundo ha convencido al hielo de tus venas para quedarse. ¿Hay esperanza para nosotros, o todo lo que queda son los recuerdos?

¿Recuerdas todas esas veces en que tus manos temblaban, hasta que las tomé en las mías? Como cuando cumpliste 15 años y tuvimos que enfrentarnos con aquellos bravucones. 

¿Todavía te enfrentas a lo aterrador, o la comodidad te ha paralizado con la desconfianza?

¿Recuerdas cuando te sorprendí y audicionamos para esa obra del colegio? No has sido tímido desde entonces pero ya no crees que haya más de ti por descubrir. 

Lo daría todo por ser joven de nuevo. Por una vez más, tú y yo.

Prefieres la seguridad de todo lo que te convencí de intentar. Pero conformarse nunca fue el punto. 

Se suponía que lo tendríamos todo. Aún podríamos conquistar el mundo, pero no respondes a mis llamadas.

Por nosotros y por todo lo que aún podrías lograr, no te quedes estancado. No dejes de querer más. 

Evita el camino fácil. La vida es nuestro reto y lo hemos superado una vez. Tú y yo. 

Recuerda, recuerda, este mundo sigue siendo tuyo. Si tan sólo creyeras en nosotros una vez más.

Sinceramente,

Tu valentía.

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