Es complicado para una persona homosexual desenvolverse en esta sociedad, teniendo en cuenta la constante discriminación, rechazo y casos de violencia como en los que suceden en América Latina y el mundo. Pero ser una persona trans en Honduras por ejemplo, es un riesgo que se ha intensificado, mostrando un dramático aumento de homicidios con motivaciones de odio y discriminación.

Las alarmantes cifras de asesinatos en Honduras demuestran que vivir en Latinoamérica siendo homosexual ya es una situación difícil, pero resulta un riesgo mucho más grande cuando alguien se declara transexual o transgénero.

La sociedad, aunque recibe una sobrecarga de información sobre temas como estos, parece que no termina de asimilar del todo, por lo que todavía falta mucho camino por recorrer en pro de la tolerancia de las diferentes preferencias y orientaciones sexuales, así como también la identidad de género.

Casos de homicidio por transfobia en Honduras y legislación contra los delitos

En Honduras, durante el mes de Julio de este año, Antonia Laínez fue asesinada a balazos en su departamento; en el mismo mes Santi Carvajal fue atacada a disparos, en septiembre de este año, Grey Ríos fue agredida a machetazos. ¿Qué tenían  en común estas personas? Eran transexuales.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos en Honduras, ha registrado más de 300 casos de asesinatos a integrantes de la comunidad LGBT entre 2009 y 2019, sólo hasta julio del presente año se sumaban más de 20 casos de violencia contra personas trans.

En cuanto a las personas trans en Honduras y demás miembros de la comunidad LGBT, se han aprobado leyes relacionadas a delitos de odio, desde hace una década, con la finalidad de incrementar las sanciones penales a delitos con conocimiento de alguna motivación de odio o de discriminación contra las personas de esta comunidad; pero aunque estos factores legales fueron tema importante de discusión, aún no se ha hecho la primera condena por delitos de odio.

Los informes policiales y las declaraciones de las autoridades ante los medios de comunicación, parecen indicar que los entes de seguridad e investigación forense no están lo suficientemente capacitados con respecto a la comunidad LGBT, lo que conlleva a que se realicen registros y procedimientos imprecisos que entorpecen de alguna manera las investigaciones en homicidios de este tipo.

Un ejemplo de este caso es cuando las personas trans en Honduras, víctimas de estos homicidios, son registradas en fiscalía con el sexo biológico o asignado al momento de su nacimiento y no con su identidad de género, por lo que en muchas ocasiones, los fallecidos son descritos de manera muy generalizada como “hombre vestido de mujer” o “mujer con ropa de hombre”.

Organizaciones activistas a favor de las personas trans en Honduras

Actualmente, la Red Lésbica Cattrachas es una de las organizaciones con más actividad en cuanto a la investigación de casos y defensa sobre los derechos de la comunidad LGBT en Honduras. Con 20 años desde su fundación, se ha dedicado al desarrollo de estrategias de comunicación entre la sociedad y los entes gubernamentales para defender los Derechos Humanos de esta comunidad.

Esta organización ha realizado un trabajo muy meticuloso para documentar todos y cada uno de los crímenes contra gays, lesbianas y transexuales en Honduras, que según sus informes emitidos, son impunes en el 96 por ciento de los casos. De igual manera sostienen que el gobierno de Honduras tiene el más alto nivel de responsabilidad por no llevar a cabo investigaciones objetivas y genuinas.

Casos como el asesinato de Vicky Hernández en el año 2009, una mujer trans, trabajadora sexual y activista de Honduras, llegaron a manos de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos; este ente emitió un informe con recomendaciones al gobierno de Honduras con respecto al respeto y reconocimiento legal de la identidad de género al abordar los casos.

Lo mismo ocurrió con Human Rights Watch, quienes realizaron recomendaciones muy parecidas en un informe dado a conocer recientemente, alegando que no se ha llevado a cabo eficazmente el trabajo contra la violencia de la comunidad trans en Honduras.

Migración de personas trans desde Honduras a otros países

Durante los últimos años, cientos de migrantes hondureños ondeando la bandera arcoíris han llamado la atención de medios y de otros miembros de la comunidad LGBT, para poner en evidencia el riesgo de ser trans en Honduras, saliendo del país en busca de mejores oportunidades.

Los países que conforman el llamado Triángulo Norte de Centro América, (El Salvador, Guatemala y Honduras), están entre las regiones con más casos de violencia contra lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en el mundo; esta situación aunada a la pobreza económica que existe en esos países y la discriminación a la que se enfrenta, muestra un panorama demoledor en cuanto a la salida de cientos de personas en búsqueda de asilo y escapando literalmente de la muerte, sólo por su preferencia sexual o identidad de género.

Los casos de violencia, la discriminación, la homofobia, la migración masiva y el riesgo de ser trans en Honduras no son casos aislados. La intensidad y la frecuencia con la que ocurren se agravan más de lo que se está hablando.

Factores como el prejuicio y el estereotipo retrasan las acciones en casos como estos y no se convierten en noticias importantes. Si no se le da más auge a la información de este tipo de delitos, no habrá manera de provocar la indignación en el público, para que no sólo se conviertan en espectadores, sino también en actores partícipes de la tolerancia y el respeto a favor de las personas trans en Honduras y aquellos con otras preferencias sexuales o identidades de género.

Hoy más que nunca hace falta sensibilización y denuncia, para que ser una persona trans no sea un riesgo de muerte, sino simplemente un modo de vida.

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