“Mientras el mundo entero lucha contra el impacto de la pandemia de COVID-19, existe una pandemia de feminicidios y violencia de género que nadie voltea a ver”. Eso fue lo que dijo Drubavka Simonovic, jurista especializada en políticas de igualdad de género y Derechos Humanos, en recientes declaraciones.

Esta es una realidad a nivel mundial, pero el feminicidio en México, parece dibujar todos los días un panorama de horror para todas las mujeres.

Según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, más de 2 mil ochocientas mujeres y niñas fueron asesinadas en México en lo que va de año. Sólo un poco más de 700 casos son actualmente investigados. 

El proyecto de vida y sueños de todas estas mujeres fueron truncados debido a una tasa terrorífica de casos de machismo y misoginia que se vive en México y que al parecer, en vez de reducirse, va en aumento. 

Las cifras de feminicidio en México son espeluznantes, sin embargo, pocos tienen conocimiento de la magnitud de este fenómeno que ocurre en el país azteca, donde se acumula la indignación y el dolor de miles de familias que exigen la aplicación de políticas, dirigiéndose a entes gubernamentales que por momentos parecen ausentes.

El hecho de ser mujer, representa el mayor temor de muchas que no saben si volverán a casa sanas y salvas.

¿De qué se trata el feminicidio y qué factores se involucran?

Cuando se habla de feminicidio, se hace referencia al homicidio específico en el que un hombre asesina a una mujer o niña. Muchos de estos asesinatos suelen darse en el hogar como consecuencia directa a la violencia de género.

El feminicidio tiene su origen en la violencia a la mujer, en la desigualdad de género, que puede venir por la subordinación y situación de vida en la que se encuentran respecto a los hombres

En pocas palabras, se refiere al asesinato de una mujer sólo por serlo, que aunque efectivamente, termina así, de manera fatal, proviene de un cúmulo de manifestaciones violentas que se van dando hasta tener un final fatídico, como la muerte.

Las motivaciones detrás de este tipo de fenómenos suelen estar acompañadas por factores como el odio, la ira o los celos, incluso búsqueda del placer. La misoginia y el concepto de ver a las mujeres como posesión, es una constante variable que incluso, la sociedad, de alguna manera por tradición y cultura ha normalizado durante siglos.

El llamado patriarcado, ha sido la sombra de una corriente simbólica que aunque definitivamente es retrógrada, parece estar arraigada aún en esta época a la conducta de muchos individuos y a la estructura social, no solamente en la ideología de los hombres, también de mujeres que de alguna manera justifican ciertas acciones, porque así la sociedad lo ha permitido.



¿Qué está pasando con el feminicidio en México?

Según el informe del portal Impunidad Cero publicado este año, el feminicidio en México ha crecido 137.6 por ciento desde el 2015 y en promedio, más de 10 mujeres mueren por día, debido a razones relacionadas a la violencia de género, machismo y misoginia.

Los registros arrojan que México, es el noveno país más violento con casos de este tipo y uno de los más criticados por impunidad en asesinatos de esta índole.

El gobierno, está constantemente acusado y señalado por la negligencia de sus autoridades, a quienes las víctimas sobrevivientes acusan de resguardar evidencias importantes, desaparecerlas o contaminarlas, sin poder optar a material probatorio para vincular a nadie a un proceso de investigación, que le permita a las familias encontrar algún conato de justicia.

Uno de los casos que tocó la fibra de miles alrededor del mundo, fue el de María Escobedo, quien en el año 2010 fue asesinada frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, al norte de México, mientras manifestaba por la impunidad del caso de la desaparición y posterior fallecimiento de su hija dos años antes.

Aun cuando el sospechoso detenido por la muerte de su hija se declaró culpable, fue liberado por el tribunal superior alegando no tener suficientes pruebas para comprobar el delito. María Escobedo consiguió el mismo destino que su hija mientras buscaba justicia.

Este año, la revista Forbes México incluyó a María Salguero, a una mujer de 41 años, entre las 100 mujeres más poderosas por segundo año consecutivo, por haber creado el Mapa de Feminicidios en México, a través de un registro de cartografía recopilando datos y boletines oficiales de entes de justicia y casos expuestos en los medios de comunicación.

El trabajo de Salguero fue totalmente voluntario y desinteresado, con la motivación de ayudar de alguna manera, ante la avalancha de asesinatos a mujeres en su país. Las cifras conocidas por casos de feminicidio en México gracias a este mapa, contrasta significativamente con respecto a las cifras oficiales del gobierno, estas últimas estando muy por debajo.

El mapa ha sido reconocido por ONU Mujeres, el Senado de la República y se ha convertido en referencia y herramienta periodística y de investigación para constantemente poner en evidencia la diferencia entre los casos reales y los anunciados por las autoridades.e



Las desapariciones como parte del feminicidio en México

Mucho se habla sobre los casos de asesinato que son totalmente ignorados, sin embargo, el número de denuncias de mujeres desaparecidas también va en ascenso, y aunque, la justicia indique que mientras no haya cuerpo, no se puede determinar como un caso de asesinato, lo cierto es, que las razones de las desapariciones de estas mujeres se basan en las mismas condiciones de la muerte de muchas otras.

De acuerdo con las investigaciones realizadas en la Universidad La Salle por especialistas en género, en tan sólo un año se han registrado más de mil desapariciones en condiciones sospechosas, en las que gracias a las declaraciones y algunos casos investigados, se evidencia un entorno también predominado por la violencia de género.

Según los datos del nuevo Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en México hay más de 18 mil mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas, la mayoría de estas de entre 15 y 19 años.

El feminicidio en México y los casos de violencia de género, son factores que al parecer han sido naturalizados históricamente. Es necesario provocar acciones que involucren las leyes con una implementación de decisión, para garantizar la protección de las mujeres y niñas ante los frecuentes casos de violencia en la sociedad mexicana.

Las medidas de prevención desde temprana edad, prestación de servicios de fácil acceso a las sobrevivientes y la injerencia objetiva y humanizada de los entes de seguridad son fundamentales; sobre todo al momento de sumar esfuerzos que contribuyan a la transformación y reinvención cultural y social que las mujeres mexicanas están pidiendo a gritos en su nombre y en el nombre de las que ya no pueden gritar.



0 0 votes
Article Rating