Marjaryasana es una hermosa asana (postura) que masajea los músculos a lo largo de la columna vertebral y estira nuestra espalda superior e inferior. Al comprimir el pecho y el abdomen, ayudamos a exhalar el aire fuera de nuestros pulmones, mientras expulsamos cualquier negatividad del día o el exceso de energía de nuestros siete chakras principales. Esta asana o postura, puede ayudar a preparar la columna vertebral para una flexión más profunda o neutralizar la columna después de una posición de yoga más retadora.

Beneficios de la Postura del gato

La postura del Gato es a menudo la asana favorita de aquellos que quieren soltar tensiones en la espalda, y cuando se une con la Postura de Vaca (Bitilasana), logramos aumentar la circulación de la sangre en todo el cuerpo. 

Con frecuencia, transicionamos de Gato a Vaca en sincronía con la respiración, donde nuestra exhalación tiene lugar durante el Gato y nuestra inhalación tiene lugar durante la Vaca. A medida que nos movemos de Gato a Vaca, masajeamos los órganos internos que se encuentran dentro de nuestro núcleo. Este movimiento también ayuda a soltar la espalda, la cual puede estar rígida por permanecer mucho tiempo sentado o mucho tiempo de pie, también ayuda a aliviar el dolor abdominal y oblicuo de un ejercicio o tensión previa.

Chakras implicados en Marjariasana

Marjariasana o Postura del Gato estimula el flujo del prana (energía) a través de los siete chakras principales: el chakra de la raíz (Muladhara), el chakra del sacro (Swadhisthana), el chakra del plexo solar (Manipura), el chakra del corazón (Anahata), el chakra de la garganta (Vishuddha), el chakra del tercer ojo (Ajna) y el chakra de la corona (Sahasrara). Muchas personas afirman sentir cómo se abren los diferentes chakras durante la Postura del Gato, lo cual es parte de la seguridad y efecto calmante en nuestros espíritus; esta asana (postura) puede ayudarnos realmente a determinar dónde podemos necesitar más atención física, espiritual y emocional.



¿Cómo practicar la postura del Gato?

  1. Colócate a cuatro patas en tu esterilla, presionando tus palmas y rodillas. Los hombros dibujan una línea casi recta hasta las manos, mientras que las rodillas están colocadas a una distancia de las caderas. Nuestra espalda también debe estar en una posición recta, elongada desde nuestra cabeza hasta los glúteos.
  2. Desde esta posición, inhalamos y mantenemos. Al exhalar, redondea la parte superior de tus espalda, dejando caer la cabeza hacia abajo. Nuestros hombros y pecho se contraerán, mientras la parte superior de la espalda se estira. Se contrae el abdomen a medida que los glúteos se aprietan de forma natural, mientras le damos forma a nuestra columna hacia arriba y hacia fuera.
  3. Para regresar a la posición neutral, respiraremos desde el pecho mientras damos forma cóncava a la parte superior de la columna hasta que nuestra espalda vuelva a encontrarse alineada desde la cabeza al coxis.
  4. Tienes la opción de hacer la Postura de Vaca, o Bitilasana, que nos hará levantar la barbilla mientras sacamos el pecho y bajamos, curvando nuestra columna vertebral en la dirección opuesta a la de Marjariasana o Postura del Gato.

Consejos para principiantes

  1. Tanto los principiantes como los practicantes avanzados pueden aprovechar la ventaja de colocar una manta plegada o una almohada bajo las rodillas.
  2. Esta asana no tiene porque ser estática. Podemos explorar la tensión en nuestros cuerpos moviendo nuestras caderas de izquierda a derecha sincronizando con la respiración. También podemos explorar otras partes de nuestra espalda, metiendo el coxis y aspirando el abdomen para un estiramiento más profundo de la parte baja de la espalda.
  3. La postura del Gato es un excelente contra movimiento para cualquier flexión de espalda, el cual la estira en dirección opuesta, como la postura de Camello (Ustrasana).
  4. En el caso de molestia en la muñeca, podemos usar un estiramiento suave para ayudar a neutralizar esa sensación en esta área. Después o antes de Marjariasana (Postura del Gato) podemos colocar el dorso de nuestras manos sobre la esterilla, con las palmas hacia arriba, y presionar ligeramente hacia abajo hasta que sintamos un poco de estiramiento en la parte posterior de nuestras muñecas.

Accesorios opcionales para ayudar a practicar Marjariasana

1. Colocar un objeto suave debajo de las rodillas puede ayudar a evitar cualquier estrés mientras se participa en Marjariasana o Postura del Gato. Recomendamos usar una manta o almohada.



¿Cuándo evitar la práctica de la postura del Gato?

Como muchas otras posturas de yoga, es mejor evitar la postura del gato en caso de existir una lesión reciente en el cuello o la espalda. Esta posición puede ayudar con el dolor de espalda, pero es importante consultar con nuestros médicos antes de intentar una nueva postura, especialmente después de una lesión o cirugía.

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