La pose del triángulo girado es una variante de la muy bien conocida asana Trikonasana. Puedes estar tranquila, esta asana aporta aún más beneficios que su versión original. Al realizar el giro consigues trabajar los grupos musculares de tu espalda.

La parte interna del muslo y el tendón reciben un estiramiento intenso. A medida que  enderezas las piernas y doblas el cuerpo hacia abajo, se intensifica la sensación en tus pantorrillas. Al practicar Parivrtta Trikonasana, el término sánscrito para esta postura de yoga, la parte superior del cuerpo se gira en la dirección opuesta. Este giro alivia el estómago de cualquier hinchazón mientras masajea los órganos internos para ayudar en la digestión.

Beneficios de la postura del triángulo girado o Parivrtta Trikonasana

La postura del triángulo girado es ideal para cuando deseas un estiramiento de cuerpo completo. Este abridor de pecho también realineará la columna para mejorar tu postura, mientras que el estiramiento en los hombros aliviará cualquier tensión contenida. El Prana se concentrará en el músculo oblicuo y se irradiará por todo el abdomen tonificándolo. Esta asana alargará los músculos de los muslos, especialmente los isquiotibiales, los cuales solemos pasar por alto.



Chakras involucrados en Parivrtta Trikonasana

Restaura la energía dentro del chakra del corazón con Parivrtta Trikonasana. Conocido como Anahata, este chakra trata sobre el amor, la alegría, el afecto y la felicidad. La postura del triángulo girado también abre el Visuddha, que se encuentra dentro de la garganta. Cuando el chakra de la garganta está en equilibrio, puedes decir la verdad sin dudarlo. Si sientes que no eres capaz de expresarte con fluidez, quizás estés experimentando un Visuddha bloqueado.



Cómo practicar la postura del triángulo girado

  1. Para practicar la postura del triángulo girado, comienza por situarte en la parte superior de tu esterilla de yoga en la postura de la montaña. Prepara el cuerpo para el movimiento desplazando tu peso hacia el pie izquierdo. Levanta el pie derecho del suelo y llévalo hacia atrás colocándolo en el suelo creando apertura en tus caderas. No olvides mantener la pelvis mirando hacia adelante.
  2. Con las piernas separadas, gira el pie derecho ligeramente hacia afuera para permitir que el talón llegue al suelo. Asegúrate de que las piernas estén suficientemente separadas para evitar perder el equilibrio.
  3. Con las piernas firmes en el suelo, dirige tu atención hacia tu postura. Desde la cintura, dobla el tronco sobre la pierna delantera manteniendo la espalda larga.  Succionar tu ombligo ligeramente te ayudará a doblar tu cuerpo superior más fácilmente. En esta asana es muy importante que mantengamos la espalda recta y el cuello alineado con la columna, de esta forma previenes posibles lesiones.
  4. La parte superior del cuerpo estará paralela al suelo. Apoya la mano izquierda en el suelo, con las yemas de los dedos es suficiente. Si no llegas puedes apoyar tu mano en la espinilla o emplear un bloque.
  5. Inhala y levanta el brazo derecho por encima de la cabeza apuntando las yemas de los dedos hacia el cielo. Gira la palma hacia adentro para que mire hacia su izquierda; esto ayudará a activar los hombros y evitará que el pecho se contraiga.
  6. Ya te encuentras plena práctica de la postura del triángulo girado. Controla el prana y reflexiona sobre las sensaciones, tanto físicas como emocionales, que estás experimentando.
  7. Para salir de Parivrtta Trikonasana debes inhalar profundamente y levantar tu cuerpo hacia el centro. Piensa en usar el brazo que está elevado como palanca para ayudar a levantar la parte superior del cuerpo de su posición triangular. Una vez que la parte superior del cuerpo esté erguida, puedes juntar los pies y continuar con tu secuencia de yoga.
  8. Repetir la secuencia en el lado opuesto para completar tu práctica de Parivrtta Trikonasana.



Consejos para principiantes

  1. Tienes la opción de colocar la mano inferior sobre el suelo para lograr un entrenamiento oblicuo intenso, o puedes utilizar un bloque.
  2. Considera dónde y cómo colocar tu cuello. Mirar hacia abajo puede aliviar la tensión del cuello, lo cual es beneficioso si eres propenso a sentir molestias en esta área. Si prefieres un poco de estiramiento del cuello, mira suavemente hacia arriba y escucha a tu cuerpo. Si tu cuello no sufre, puedes mantenerlo de esta forma, pero es muy importante que no lo fuerces.



Accesorios opcionales para ayudarte a practicar la postura del triángulo girado

1. Agregar un bloque de yoga debajo de la mano que apoya en el suelo puede agregar altura a tu triángulo y evitar que te muevas demasiado hacia adelante. Dependiendo de tu altura, puedes colocar el bloque en su extremo corto para mayor altura o en su extremo más largo para menor altura. Si no tienes un bloque de yoga a mano, una pila de libros o una silla también funcionará.



Cuándo evitar la práctica de Parivrtta Trikonasana

Ten cuidado al practicar la postura del triángulo girado si tienes antecedentes de lesiones en el cuello o la columna. Consulta con un profesional médico antes de adoptar esta postura. Si no has tenido una lesión en el cuello o la columna, pero te preocupa la postura, quizás sea beneficioso que le pidas ayuda a tu instructor de yoga, quién podrá guiarte mejor en la práctica.



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